Ayer me dispuse a ver Vivir de Kurosawa, pero maldita mi suerte que me he bajado sólo un CD de dos, y por tanto, sólo he podido ver la primera parte antes de saber que me faltaba la segunda. Aún así, debo decir que la película es sorprendente. Kenji Watanabe es el protagonista. Un funcionario jefe del departamento de atención al cliente. Durante más de treinta años ha trabajado fiel a la empresa sin faltar un día. Una visita al hospital cambia la vida de Watanabe al enterarse de que tiene cáncer de estomago y que pronto morirá. Watanabe decide aprovechar el tiempo que le queda. En todos estos años sólo ha trabajado y no ha sabido lo que es vivir. Nuestro enfermo y deprimido protagonista intentará aprovechar el tiempo que le queda.
Como ya he dicho, me queda media película por ver, por tanto, no sé cómo acaba esta película. Durante la película podemos observar el desarrollo burocrático de la institución en la que trabaja nuestro moribundo amigo. La dificultad que tienen unas mujeres en resolver un determinado problema, el lioso entramado de redes de departamentos que dependen unos de otros y que no hacen cosa alguna, gobernado por gente que no hace nada o no sabe qué hacer con el tema en cuestión. Kurosawa plasma perfectamente lo que Max Weber dijo en su momento acerca de la burocracia y el desencantamiento del mundo. Cómo de la intención de subyugar todo ante un conjunto de reglas y normas con tal de conseguir orden, se consigue caos. Funcionarios que no saben qué hacen, en un trabajo aburrido, rutinario y sin aparente encanto. Todo esto conlleva a la muerte del espíritu humano y al desencantamiento del mundo. Bueno, no es exactamente lo que Weber dijo, pero sí hay cierto símil con lo que yo he expuesto. Pues es la rutina del trabajo, ese ambiente aburrido y monótono, que hace que el protagonista sienta como si no hubiera vivido nada. Y cuando la muerte esta cerca, lucha contra todo aquello que había convertido su vida en un sin vivir. Deseo con ganas acabar la película. 
Por otro lado, dejando las películas orientales para otro rato, ahora debería de estar estudiando estadística. Debería machacar la probabilidad y las variables aleatorias, pero por alguna razón, no sé si será el calor, no tengo muchas ganas de ponerme hoy. Seguramente acabe viendo otra película, leyendo a Dostoievski, o jugando un poco a lo que sea. La mente necesita descansar. Espero que sea hoy el único día al que me dedico a la holgazanería. En fin, queda poco para disfrutar del calor y el verano sin exámenes ni trabajos. Bueno, doy por acabado esto. Me pondré ahora a trastear con el blogspot a ver qué averiguo o descubro.


1 comentario:
Es la "madurez" socialmente aceptada una "domesticacion" del hombre para que acepte cosas y compromisos que no necesita? seguramente si.
Gigalol.
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