Me siento muy alejado de la gente que tengo más cercana. Comparto lazos de amistad, compañerismo, y bueno, todos esos vínculos sociales que nos atan en un complejo entramado de relaciones sociales. Pero no comparto mucho cosa más. Mis gustos son radicalmente distintos a otros. Exceptuando la política, que tengo varios amigos de los que sí puedo hablar/discutir de política, de todo lo demás pues existen pocas coincidencias. De música poco puedo hablar, está claro que mi peculiar orientación siniestril me excluye de hablar sobre mis gustos musicales, a no ser que tire por el rock y el pop ochentero, algo de Metal o cualquier otro género que no es que sea lo que me entusiasma. Sobre lectura la cosa tira por los mismos derroteros. Mis gustos literarios no coinciden con los de mis colegas, que prefieren leer a Dan Brown mientras que yo no puedo ni leer su nombre. De cine tampoco podemos hablar mucho, suelen gustar de las películas modernas de Hollywood. Si no sale Tom Cruise y Penélope Cruz, eso no es película. Si salgo de fiesta, de botellón, o de guateque en casa de alguien, la gente nunca bebe ron. Soy el único que se infla a ron. Discrepo bastante con la opinión general del grupo. En fin, que con la gente que más me conoce y con la que tengo más afinidad, no cuadro del todo y me siento bicho raro la mayor parte del tiempo. Entiendo que existan diferencias entre las personas, pero creo que lo mio se acerca a un abismo. Suerte que Internet me brinda la oportunidad de encontrar gente afín en esos aspectos a mis inquietudes. Quizás por eso me lleve mejor con generaciones mayores a la mia. Al menos eso sí, soy un tío agradable, simpático y encantador...a pesar de que me empeñe en parecer lo contrario. En todo caso, una cosa siempre tendré clara, que en pocas cosas coincidiré con mis colegas.
¡Ya podrían ser como yo, los muy miserables!
Fin del post pataleta/victimista
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5 comentarios:
Caray, es que si escuchas a IKON tampoco vas a coincidir conmigo, JAJA!
Venga hombre, la cosa es tener coleguillas en diferentes ámbitos y planificarte el mes a lo "hoy toca con los amigotes de la infancia, mañana con los goths del barrio, pasado con los del rol..."
¡¡Maldito roedor, qué cabroncete eres!! :P
Coleguillas en distintos ámbitos hay, y muchos, pero o no coincido mucho con ellos o bien aún así, soy un especimen raro que no encajo del todo.
Si todos coincidiésemos en gusto sería un disgusto.
Y además, para tener un amigo no hace falta coincidir en gustos.
No, no es elemento ni esencial ni imprescindible. Pero a veces uno necesita verse rodeado con gente que comparte unos gustos similares.
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