miércoles, febrero 07, 2007

Domingo en Mercat Sant Antoni

Entre congestiones nasales varias y carraspeos gripales apenas he podido dedicar unos minutos a esto. No hace mucho hablaba sobre que no tenía nada que hacer y que mi vida a veces era un horrible tedio, sobretodo cuanto más tiempo libre tengo. Sin embargo, este fin de semana realicé una actividad del todo placentera y que alivió mis males rutinarios. Con unas amigas fui al Mercat Sant Antoni, un mercado donde los domingos se abren tenderetes de vente y compra de libros, sellos, objetos de coleccionista, películas, música, etc., aunque mayoritariamente se centra en libros y revistas, ya sean estos nuevos o viejos, de todo tipo de clase y género. Un paseo alrededor de todo ese escaparate de letras donde a cada pocos metros uno debe pararse a echar un vistazo a esos montones de libros, a veces apilados en montañas, otras ordenados por temática, donde en los rincones más inhóspitos uno puede encontrarse alguna maravilla que otra.

Además siempre uno se encuentra con diamantes en bruto a un precio de ganga. Con unos pocos de euros uno puede llevarse una montaña de material como para pasarse semanas leyendo. Yo me lo paso pipa cogiendo libros editados hace la tira de años, cuyas páginas están amarillentas del uso dado y que los convierten en pequeñas reliquias. Entre esos montones de páginas escritas me encontré con tres libros que ya forman parte de mi pequeña colección: L’explosió de les necessitats, de un profesor que he tenido recientemente, Joaquim Sempere; El mito de la sociedad organizada, de otro profesor mío, Jesús M de Miguel; y La desigualdad de oportunidades del sociólogo francés Raymond Boudon. Todos estos libros sumaron 15 euros, de los cuales me costó un euro el de Joaquim Sempere. Yo no sé vosotros, pero para mí está de puta madre.

Las zonas donde más se llena de gente son donde están las películas y los videojuegos. Ahí uno avanza con dificultad entre los puestos y existe la posibilidad de ser arrastrado por la marea humana, que devora con ansia todo material audiovisual que se pone a su alcance. Aunque sí me interese este tipo de secciones, la cantidad de gente hace que prefiera no perder mucho tiempo allí y dedicarme a los libros, zonas que aunque también hay muchas personas, la cosa va con mucha más calma.

Un lugar interesante para darse un paseo matutino el domingo. Apacible, relajado y con la oportunidad de encontrar siempre algo interesante a bajo precio. Una opción muy válida para los que no saben qué hacer durante ese día.

Una foto del Mercat Sant Antoni

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ricardito, que no se ve la foto :P

Pasaba por aquí y te he estado leyendo, porque cuando puedo perder tiempo navegando por internet, te leo :P (aunque no te comente demasiado).

¿Qué tal los exámenes? Espero que vaya todo bien, que hace mil que no nos vemos, y yo que salgo de pascuas a ramos xD... a ver si la próxima vez que salga con las nenas te veo a ti también.

Cuídate, ¡besitos!

-Laura-

Ricardo Llorca dijo...

Luego arreglo lo de la foto.

Los exámenes bien, aunque podrían haber ido mejor. Todo bien y sobretodo ahora, que he vuelto a empezar las clases y de momento están las cosas tranquilas.

El viernes estuve con ellas y pregunte qué era de tu vida. A ver si en la próxima nos vemos, aunque sea en Undead, o dónde sea. Salgo muy poco también, aunque tampoco tengo muchas ganas de salir, al menos no todas las semanas.

¡Un besote!