lunes, febrero 18, 2008

El arte de insultar

"Cuando se advierte que el adversario es superior y que uno no conseguirá llevar razón, personalícese, séase ofensivo, grosero. El personalizar consiste en que uno se aparta del objeto de la discusión (porque es una partida ya perdida) y ataca de algún modo al contendiente y a su persona: esto podría denominarse argumentum ad personam , a diferencia del argumentum ad hominem: éste parte de un objeto puramente objetivo para atenerse a lo que el adversario ha dicho o admitido sobre él. Al personalizar, sin embargo, se abandona por completo el objeto y uno dirige su ataque a la persona del adversario: uno, pues, se torna insultante, maligno, ofensivo, grosero. Es una apelación de las facultades del intelecto a las del cuerpo, o a la animalidad."

Arthur Schopenhauer

En caso de no ganar una discusión, insulte. Sea grosero y ofenda. Usted ya ha perdido la batalla así que humille a su contricante. No arregla nada, pero el debate será mucho más divertido para el público.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

En cambio, Benjamin Disraeli decía: “Nunca discutas. Si en sociedad alguna persona difiere de tu modo de pensar, cambia de conversación”.

Anónimo dijo...

Te lo recomende yo el libro verdad?

Phobos

Anónimo dijo...

Gran filósofo Schonpenhauer...auque lo que más me gusta de su obra son sus teorías acerca de la naturaleza y la voluntad y representación.
Si te gusta la filosofía te invito a que te pases por mi blog, dedicado exclusivamente a la filosofia y a la historia (y siempre mirando de mezclar las dos).
http://filosofiaehistoricidad.blogspot.com