martes, enero 02, 2007

Pero qué hijos de puta

Y no hace mucho hablaba yo de mi querido amigo el coche. Pues llega un momento en la vida de éstos que se parecen a un abuelo. Siempre les pasa algo, o están acatarrados, o se han fracturado la rodilla, o sufre de incontinencia. La diferencia entre el uno y el otro es que uno presta servicio y el otro simplemente está por ahí. Pues bueno, después de todas las reparaciones y pensando que ya no podía pasarle más al coche hasta dentro de una temporada no podía pasar mas que una cosa: que un gracioso se cargara el espejillo izquierdo del coche.

Bueno, pues me voy a cagar en la puta madre que parió a semejante bastardo. No hace mucho hablaba sobre lo horrible que me parecía la pena de muerte. Mentira, era todo mentira. Le deseo el mismo destino que tuvo Saddam al muy hijo de puta que me ha jodido el retrovisor. Reza para que no averigue nunca cuál es tu coche...o dónde vives...¡Miserable!

Al menos he logrado recuperar el reproductor de música del coche.

P.D: Te maldigo un millón de veces, a tí y al butanero que preñó a tu madre. ¡Hijo de puta!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo tengo un coche de hace millones de años pero de esos que el mecánico te dice "peazo motor, de esto ya no se fabrica" y gracias a esa frasecilla pues sigo tirando y reparando mil cosas al año.
Ahora me toca la ITV y no tengo ni puñetera gana de perder algo de mi ocio en esa tediosa tarea.
Creo que me desharé del cacharro no dentro de demasiado, jeje.

Haz lo mismo!

Anónimo dijo...

Yo tengo un coche de hace millones de años pero de esos que el mecánico te dice "peazo motor, de esto ya no se fabrica" y gracias a esa frasecilla pues sigo tirando y reparando mil cosas al año.
Ahora me toca la ITV y no tengo ni puñetera gana de perder algo de mi ocio en esa tediosa tarea.
Creo que me desharé del cacharro no dentro de demasiado, jeje.

Haz lo mismo!
(el del otro comentario era yo. Estas cosas de gugel, que no tiran tan bien como parecen, jeje)

Ricardo Llorca dijo...

Yo las piezas que necesito para arreglar según que cosas ya no se fabrican, por tanto o se me hacen chapuzadas o bien debo tirar de lo que encuentren en desguace.

Pero por desgracia no puedo deshacerme de él, a pesar de las putadas que se trae el jodido debo decir que tiene su utilidad y que además, se ha hehco un hueco en mi pequeño corazón.